Las chicas del pon-pon fucsia
Colecciono adhesivos de color rojo.
Un golpe de viento me levantó de la cama. Con mi pijama de rallas salí de mi casa y dirección a la pastelería ví alguna cosa en el suelo, de color rojo, llamó toda mi atención. Bajé de la acera y lo intenté coger. Mi dedo lo tocaba cuando pasó un audi y partió en dos mi cáscara. Una nueva yo salió de ella, con un vestido elegante y mi dedo pegado al adhesivo rojo como una lapa, se hacia amigo del suelo e inspiraba cambiar de material, a ritmo de camaleón se convertía en un delicada vela. Con el calor se encendió la vela y yo y mi dedo vela entramos en la pastelería.
Bajaron las luces, el sol cambió su disfraz se vestía de diamantes de colores que brillaban por toda la ciudad. Una de las luces, la azul, toco mi dedo vela el cual sirvió de espejo y la luz concentrada con más potencia toco en el suelo e hizo un agujero. Muñecos teledirigidos por el amigo de mi dedo-vela salieron del inframundo y disparaban cometas en forma de corazones de colores. Cuando las cometas alcanzaban las nubes, se juntaban y bailaban a ritmo que soplaba el viento y desprendían purpurina. La ciudad se inundó de purpurina. La purpurina empezó a criar hijos, los hijos más hijos y sus hijos ranas. Las ranas saltaban, cuando saltaban hacían una melodía suave y agradable. Los huevos de las ranas estallaban contra el suelo. El suelo, las casas, los coches funcionaban como los hinchables de la fiesta mayor y los huevos de las ranas saltaban y al saltar se hacían amigas de las cometas y explotaban en forma de fuegos artificiales. La gravedad se metió en un cajón. El cajón cayó en el agujero azul del inframundo y salieron unas chicas robot con unos pon-pon de color fucsia. Las chicas robot de los pon-pon hacían burbujas siameses, las burbujas no explotaban pero si les dabas calor se hacían grandes. Con mi dedo-vela calenté una de las burbujas, se hizo grande, lo justo para que me abriera la puerta y yo pudiera entrar. Nos confundimos en las nubes, me cayó un rayo y mute un ojo. Volando buscamos la estrella polar, solo vimos pasar meteoritos sin rumbo, satélites desorbitados y extraterrestres desorientados con sus naves. Salí de mi burbuja entré en la nave de los extraterrestres. Hice el amor con las treinta-i-una piernas de un solo extraterrestre. Su ojo brillaba, nos cayó polvo interestelar y cambiamos de galaxia. Los meteoritos tocaban el saxo para nosotros y salían caracolas de mar a bailar con las maracas. El extraterrestre se le cayó el ojo, su cabeza se quedó colgada por un cable del cuello y salió una chica. La chica tripolar me dio una pastilla de dna de alcachofa mientras vimos pasar rayos perseguidos por agua. El sol nos conduzco hacia un precipicio.
Caímos,
caímos,
caímos,
caí yo. Caí en la calle de la pastelería. Recogí el adhesivo rojo y me fui a casa a terminar el mural de tu cuerpo despellejado. Solo me quedaba la última pieza de tu riñón.
26, jun | 6 comentarios sigrisini compártelo Tags: chicas, pon pon, fucsia

6 comentarios
Me parece que alguien anda enamorada por aquí.. Mucho amor en tus palabras, 100% alma desnuda.. Muy bonito, chica de zapatos rojos ^^
Me gusta tu sinceridad ...
y todo eso pasaba en un momento de inconsciencia? que alguien me de un porrazo, a la voz de ya!!
y luego dicen que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia... estos no conocen el barrio donde vive sigrisini :-p
me ha gustado lo de los pompones, la purpurina, y que haya uno en la familia que salga rana :-p
muchos besitos adornados con burbujitas de colores (has visto? yo tambien puedo ser rosita :D)
Guauuuuuuuuuuuuu...total.............te ha salido del tiron.....
Haces mella con tus escritos en mi cabeza, como lo hizo en su tiempo el LSD....
Todo colores....
El extraterrestre me ha puesto celoso....juas...
Me has dejado con este post subido a la nave....
Un buen viaje....
Besotes purpuras.
encara penso en tu, encara t'estimo.
mi-sitio-para-mi, no sé si enamorada o con una paranoia subida jejeje
princesa encantada, nos encantan las mentiras si estan dichas de verdad...
golosinaas! jajaja no, no conocian mi barrio seguro. Yo también te mando muuuchos besos purpurinas.
Lenguaviperina, la version 2 de la chica que coge un adhesivo rojo del suelo, también acaba en una nave espacial haciendo el amor descontraladamente cuando se estalla. Y se meten en un agujero negro en el cual estan destinados a titar para la eternidad.
b* saps que jo tmb :) passem per les mateixes etapes jajaja ets un sol :)
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